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It´s the software, stupid

26 Enero, 2010

Dado el hecho de que soy un Apple fanboy reconocido y que existen mil opiniones sobre la esperadísima presentación que mañana 27 de enero va a realizar Steve Jobs, quiero dejar constancia para todos mis lectores (sí, para los 5) de mi idea acerca del asunto.

itablet

El hardware es irrelevante

Es moneda común en muchos artículos y en los comentarios de estos, así como en los foros, que muchos usuarios describan sesudas opiniones sobre el tipo de pantalla, el microprocesador, la cantidad de memoria que debería llevar, etc, sin darse cuenta de que tratándose de Apple, el hardware del Tablet pasa a segundo plano. En las interminables discusiones que se originaron sobre el iPhone era recurrente el hecho de compararlo con tal modelo de Nokia, con aquel modelo de RIM o este modelo de Motorola. Se le achacó que la cámara era mala. Que no enviaba MMS. Que tenía un hardware anticuado.

3 años después, sin renovar prácticamente el teléfono, y cuando otros contendientes han lanzado sus pesos pesados, el iPhone es lider mundial de smartphones.

El motivo es la Apps Store y la apuesta por el contenido.

El Tablet. O el iSlate. O el iPad. Whatever.

Podemos dar por sentado que el “sex appeal” del aparato será impresionante. Que habrá muchos “pretty cool” en la charla de Jobs. Y que seguramente Steve Ballmer, Jeff Bezos, Larry Page y Sergei Brin estarán preguntándose ¿cómo no se me ha ocurrido a mí, con lo simple que es?

Seguramente la interfaz de usuario será brillante. Muy brillante.  Y también seguramente tendrá alguna carencia que incomprensiblemente Jobs, en su sapiencia infinita, habrá decidido por nosotros que no la necesitamos. Como los MMS en el iPhone. Como la radio en el Touch o en el iPhone (¡maldito!).

Pero una cosa para mí es segura. El caballo de batalla (el caballo de Troya más bien) será la plataforma que nos permita adquirir contenidos con un click, sin esperas, de la tienda al Tablet en 10 segundos. No es casual que Amazon, viéndolas venir, haya presentado un kit de desarrollo para generar contenidos para el Kindle, que oh casualidad, replica la política de precios de la app store.

Mi apuesta en este campo es que aparte de los contratos con los pesos pesados del sector editorial y audiovisual, Apple proporcionará la manera de crear contenidos de todo tipo (revistas, diarios, estudios, dossiers, lo que sea) fácilmente y al alcance de todos. Y creo que lo hará igual que lo hizo con la renovada versión de iTunes LP: contenido estándar basado en HTML 5/XML y webkit.

Creo también que permitirá la posibilidad de crear subscripciones a contenidos reservándose un porcentaje (30%) sobre el total. Cosa que no hará feliz a Amazon.

En fin, queda poco para que la revolución en el mundo editorial y audiovisual caiga como una bomba y todos los periódicos e informativos comenten la extraña noticia de un tipo vestido de negro con un cacharrito de color plateado en la mano mientras cientos de personas parecen haber alcanzo algo parecido al Nirvana. Pretty Cool, hem?

My two cents.

Actualización

Si lo que comenta Jason Calacanis en su Twitter es cierto, a pesar de seguir pensando que lo importante es el OS y la plataforma de contenidos, el dispositivo va a atraer muchísima atención.

La teoría de la evolución

7 Enero, 2010

Acabo de ver un artículo sobre la presentación del nuevo Smartbook de Lenovo -el Skylight- e inmediatamente me ha recordado a un aparatito que durante un tiempo me tuvo entretenido, a mí y a unos pocos más: la Dot Station (o Paquito) de Intel/AOL Avant.

Skylight versus Dot Station

Skylight versus Dot Station

Es como si a la Dot Station la hubieran pasado por un tunel del tiempo adaptándola al año 2010. Seguro que es una tontería pero a mí ha hecho recordar los buenos tiempos que pasé trabajando en AOL España con gente que valía (y vale) mucho la pena.

La parábola de las naranjas

7 Enero, 2010

El pasado 5 de enero Juan Carlos Rodríguez Ibarra publicaba una columna en El País en la que expresaba su opinión acerca de la situación actual de los derechos de autor, descargas en Internet, etc. Lo hacía mediante una serie de parábolas -más o menos acertadas- en las que de manera mordaz criticaba a los autores, o más exactamente, su actitud ante estos temas.

naranja

Independientemente de que se esté más o menos de acuerdo en los ejemplos que Ibarra expone, su columna expresa la opinión de una parte cada vez mayor de la población a la que no le gusta el cariz que están tomando los acontecimientos.

Hoy, 7 de enero, el escritor Antonio Muñoz Molina le responde en otra columna, de una manera que pretende ser irónica y mordaz pero que termina siendo paternalista y burda, además de falaz.

En primer lugar comete el error de caer en el argumento ad hóminem, incidiendo en la situación de jubilado de Ibarra y además simplificando hasta el absurdo los ejemplos expuestos por este hasta intentar que parezcan ridículos. Intenta además tirar con bala recordando su ex condición  de cargo público dejando entrever que ha disfrutado de prebendas oficiales en honor a su cargo. Sea o no esto cierto, ni es elegante ni viene al caso que nos ocupa.

Cuando intenta llevar a su terreno la parábola de las naranjas, recorre hacia atrás la cadena de distribución y producción adoptando un tono quejumbroso y protector hacia las diferentes partes de esta cadena, conociendo muy bien -y ocultando- que es muy diferente la venta de un artículo físico y finito a un artículo digital e infinito.

Pero incluso obviando esto y llegando a admitir la existencia de dos productos finales, puestos a disposición del consumidor, olvida -u oculta- lo siguiente:

Si compras naranjas tú decides la cantidad. Una, dos, tres docenas, un palet. Las que quieras. En la música te obligan a comprar packs al gusto del productor.

Cuando compras naranjas haces con ellas lo que quieres. Invitas a tus amigos a zumo, por ejemplo. O le haces una foto y la publicas en un blog. O plantas las semillas y te creas tu huerto. Con la música (y el cine) tienes muy limitados tus derechos.

Con las naranjas, el productor (y toda la cadena de distribución) ha de repetir el trabajo por cada producto que venda. Con la música y el cine, trabajan una vez y cobran para siempre.

Y lo más importante, los productores de naranjas no cobran a todos los amantes de las frutas un canon “por si acaso” les da por robar naranjas.

Y por supuesto no quieren ser tratados de manera especial como una casta, aceptando favores y subvenciones como contrapartida a réditos electorales y partidistas.  Sin olvidar que dudo mucho que un mayorista de naranjas o distribuidor de frutas llegue nunca a ser Ministro del ramo.

Hablando de naranjas, entren en Naranpalma y compren unas pocas, que están exquisitas.

Epifanía digital

9 Octubre, 2009

Hace un par de días tuve una experiencia que me hizo reflexionar sobre el nivel del cambio en los hábitos de consumo que estamos alcanzado -si no todo el mundo- sí al menos los “early adopters” de determinadas tecnologías.

Era la hora de la comida y estaba viendo el ¿informativo? de Antena 3 cuando el inefable Joaquín Prats, con el insufrible tono que le da a las noticias “simpáticas”, comentó que un grupo español con estética y sonido retro había sacado un nuevo disco y triunfaba fuera de nuevas fronteras. Se trataba de The Pepper Pots.

Como ese tipo de música coincide con mis gustos y -casualmente- tenía el iPhone cerca, lancé mi Spotify Premium, realicé una búsqueda y lo marqué como disponible off-line. Dos minutos después tenía los discos disponibles en su correspondiente playlist para ser disfrutados cuando me apetezca.

Y todo completamente legal.

Si esto no hace reflexionar a los agoreros de la desaparición de la cultura musical con el advenimiento de Internet, no sé qué lo hará.

Teddy Bautista approved this post.

El cosmonauta

5 Junio, 2009

Acabo de recibir el paquete con merchandising vario de la pelicula El Cosmonauta, interesante a la vez que precioso proyecto. El rodaje de la pelicula está siendo financiado de manera altruista por todo aquel que quiera colaborar. Merece la pena que le des un vistazo.

Mi pack oficial de Cosmonauta

Mi pack oficial de Cosmonauta

Todo el contenido será liberado bajo Creative Commons y podrás hacer con él lo que quieras.

¿A qué esperas para hacerte космонавт?

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Andrés Puentes es empresario del sector Internet. Lleva 15 años trabajando por y para Internet y ha trabajado en empresas como Ecuality, eresMas o AOL España. Actualmente es socio fundador de una consultora en Córdoba, donde vive.

Lector compulsivo, a veces hace sus pinitos como fotógrafo con su Canon 20D y otras veces -menos de las necesarias- monta en bici de MTB o de carretera.